Cuando empiezas a buscar quién te haga la web, te cae encima una lluvia de palabras raras. Hosting, responsive, SEO, plugin, CTA, UX. Y como a nadie le gusta quedar mal, uno asiente como si entendiera. El problema es que asentir sin entender es la mejor forma de aceptar cosas que no necesitas o de pagar de más. Este glosario te da, en cristiano y con ejemplos, las palabras que de verdad vas a escuchar como emprendedor en el Perú.
No es un diccionario técnico para programadores. Es lo justo para que converses de igual a igual con quien te haga la web y tomes mejores decisiones.
Lo básico: dónde vive tu web
Dominio. Es la dirección de tu web, lo que la gente escribe para llegar, como tunegocio.pe. Se paga por año y debe estar registrado a tu nombre.
Hosting o alojamiento. Es el espacio donde se guardan los archivos de tu web, prendido las 24 horas. Si es bueno, tu web va rápida; si es malo, se cae y va lenta.
SSL. El certificado que pone el candadito y la «s» de https en tu dirección. Cifra los datos y hace que tu web aparezca como segura. Hoy es indispensable.
CMS. Sistema de gestión de contenidos, como WordPress. Es el programa que te deja administrar tu web sin programar, desde un panel con botones.
Construcción y diseño
WordPress. El CMS más usado del mundo. Sobre él se construye la mayoría de webs autoadministrables.
WooCommerce. El complemento que convierte una web WordPress en tienda virtual, con carrito y pagos.
Plugin. Una especie de aplicación que le sumas a WordPress para darle funciones: formularios, SEO, tienda, reservas. Cada plugin agrega algo.
Tema o plantilla. Define cómo se ve tu web: su diseño, colores y estructura visual. Cambiar de tema cambia la apariencia sin perder el contenido.
Constructor visual. Herramienta para diseñar páginas arrastrando elementos, sin tocar código. Elementor es uno de los más conocidos.
Responsive. Que la web se adapta sola al tamaño de pantalla y se ve bien en computadora, tablet y celular. No es opcional.
Maquetación. La forma en que se ordenan los elementos en cada página: dónde va el texto, las imágenes, los botones.
Experiencia y contenido
UX. Experiencia de usuario. Es qué tan fácil y agradable resulta usar tu web. Una buena UX hace que la gente encuentre lo que busca sin frustrarse.
UI. Interfaz de usuario. Es la parte visual con la que la persona interactúa: botones, menús, colores. Va de la mano con la UX, pero no es lo mismo.
CTA. Llamada a la acción, del inglés call to action. Es el botón o frase que invita a hacer algo: «Cotiza aquí», «Escríbenos», «Compra ahora».
Landing page. Una página enfocada en un solo objetivo, muy usada en campañas de publicidad para captar clientes o ventas puntuales.
Above the fold. Lo que se ve apenas entras a una página, sin bajar. Es la zona más valiosa, donde debe ir lo más importante.
Posicionamiento y medición
SEO. Optimización para buscadores. Es el conjunto de técnicas para que tu web aparezca en Google cuando la gente busca lo que ofreces, sin pagar por anuncios.
SEO on-page. La parte del SEO que trabajas dentro de tu web: títulos, textos, imágenes, velocidad. Lo que tú controlas directamente.
Palabra clave. El término que tus clientes escriben en Google, como «diseño web en Lima». Tu contenido se trabaja alrededor de esas palabras.
SEM. Los anuncios pagados en buscadores, como Google Ads. Apareces arriba pagando por cada clic, a diferencia del SEO que es orgánico.
Google Analytics. Herramienta gratuita que te dice cuánta gente visita tu web, de dónde viene y qué hace. Medir es el primer paso para mejorar.
Search Console. Herramienta de Google que muestra cómo ve tu web el buscador: con qué búsquedas apareces y si hay errores.
Tasa de conversión. El porcentaje de visitantes que hace lo que querías, como comprar o dejar sus datos. Mide si tu web cumple su trabajo.
Velocidad y mantenimiento
Core Web Vitals. Las métricas con que Google mide la experiencia de tu web: cuánto tarda en cargar, qué tan estable es. Influyen en tu posición.
Caché. Una técnica que guarda versiones listas de tu web para que cargue más rápido a quien la visita seguido.
Backup o copia de seguridad. Una copia de tu web guardada por si algo falla. Te permite volver atrás si se rompe o se hackea.
CDN. Red de servidores repartidos por el mundo que entrega tu web desde el punto más cercano al visitante, acelerando la carga.
Marketing y conversión
Lead. Un contacto interesado que dejó sus datos, como nombre y teléfono. Es un cliente potencial al que luego puedes escribirle. Captar leads es uno de los objetivos típicos de una web.
Embudo o funnel. El recorrido que hace una persona desde que te conoce hasta que te compra. Se llama embudo porque entran muchos arriba y solo algunos llegan a comprar abajo.
Tasa de rebote. El porcentaje de gente que entra a tu web y se va sin hacer nada más. Una tasa muy alta suele avisar que algo confunde o no convence.
Copywriting. La redacción pensada para persuadir y vender. No es escribir bonito, es escribir para que la persona actúe: compre, escriba o se interese.
Newsletter. El correo periódico que envías a quienes te dejaron su email, con novedades u ofertas. Una forma directa de mantener contacto con tus clientes.
Remarketing. Mostrar anuncios a quienes ya visitaron tu web, para recordarles que vuelvan. Es esa publicidad que te «persigue» después de mirar un producto.
Conversión. Cuando un visitante hace lo que querías: comprar, cotizar, llamar. Toda la web se diseña para empujar suavemente hacia esa conversión.
Cómo usar este glosario
No te lo aprendas de memoria. Tenlo a mano para cuando converses con quien te haga la web. Si te dicen una palabra que no está aquí, pregunta sin vergüenza qué significa y para qué sirve en tu caso concreto. Un buen profesional te lo explica con gusto y en simple. Si alguien te llena de tecnicismos para impresionar o para que no preguntes, esa es justamente la señal para desconfiar.
Entender estas palabras te cambia la posición en la conversación. Dejas de ser el que asiente sin saber y pasas a ser el que decide con criterio. Y cuando decides con criterio, tu plata rinde más y tu web termina siendo lo que tu negocio necesita, no lo que alguien te quiso vender.
Una palabra final sobre los tecnicismos
El diseño web está lleno de siglas y anglicismos, y eso a veces hace sentir que es un mundo cerrado solo para entendidos. No lo es. Detrás de cada término complicado casi siempre hay una idea simple. Hosting es dónde vive tu web. SEO es que te encuentren. UX es que sea fácil de usar. Cuando alguien te lo explica y no lo entiendes, el problema no eres tú, es que no te lo están explicando bien. Guarda este glosario, vuelve a él cuando lo necesites y, sobre todo, pregunta sin miedo. Mientras más entiendas de tu propia web, mejores decisiones vas a tomar y menos te van a poder vender humo. Tu negocio en internet es demasiado importante como para dejarlo en manos de palabras que no comprendes.
Preguntas frecuentes
¿Necesito entender todos estos términos para tener una web?
No todos, pero conocer los principales te ayuda a decidir mejor y a no aceptar cosas que no necesitas. Con entender dominio, hosting, SEO, responsive y autoadministrable ya conversas con criterio. El resto lo vas aprendiendo según tu proyecto lo requiera.
¿Cuál es la diferencia entre UX y UI?
La UX es qué tan fácil y agradable es usar tu web en general. La UI es la parte visual concreta: botones, menús, colores. La UI es lo que ves; la UX es cómo te sientes usándolo. Las dos importan y se trabajan juntas en un buen diseño.
¿SEO y SEM son lo mismo?
No. El SEO busca que aparezcas en Google de forma orgánica, sin pagar por clic, trabajando tu web y tu contenido. El SEM son los anuncios pagados, donde apareces arriba pagando por cada visita. Se complementan: uno da resultados a largo plazo y el otro, inmediatos.
¿Qué es un plugin y cuántos debería usar?
Un plugin es una aplicación que le suma funciones a WordPress, como formularios o SEO. Debes usar solo los que realmente necesitas, de fuentes confiables. Demasiados plugins vuelven la web lenta e inestable, así que conviene la disciplina de instalar lo justo.
¿Por qué me hablan tanto de la velocidad de la web?
Porque influye en dos cosas clave: cuánta gente se queda y tu posición en Google. Una web lenta pierde visitantes, que abandonan a los pocos segundos, y el buscador la baja en sus resultados. Por eso términos como caché, CDN y Core Web Vitals aparecen tanto.