Una inmobiliaria puede tener los mejores proyectos de Miraflores o San Isidro, pero si su web falla en lo básico, los compradores se van sin dejar ni su correo. El problema no siempre es la falta de inversión: muchas veces son errores de diseño y estructura que se repiten en decenas de sitios del rubro.
Acá van los más comunes, con señales claras para identificarlos y formas concretas de corregirlos.
Fotos de baja calidad o sin dimensiones reales
El sector inmobiliario vende primero con los ojos. Si las fotos son pequeñas, pixeladas o muestran departamentos con luz pobre, el usuario no se queda. Peor aún: muchos sitios suben imágenes sin indicar los metros cuadrados, el piso o la orientación.
La solución no es complicada: imágenes de al menos 1200 px de ancho, con leyendas que digan «sala de 18 m², piso 7, vista al parque». Si tienes recorridos virtuales o planos en PDF, ponlos accesibles desde la misma ficha. El usuario que puede explorar un proyecto sin llamar a nadie convierte mucho más.
Fichas de proyecto incompletas
Hay sitios que muestran el nombre del proyecto, un par de fotos y el botón «Contáctanos». Eso no alcanza. El comprador necesita saber precio por m², tipologías disponibles, fecha de entrega estimada, estado de construcción y si acepta crédito MiVivienda o Techo Propio.
Cada proyecto debería tener su propia página con al menos:
- Tabla de precios actualizada (o rango claro)
- Planos de planta por tipología
- Ubicación en Google Maps con distancias a hitos cercanos (colegio, clínica, metro)
- Estado del proyecto: en planos, en construcción o listo para entregar
- Formulario de interés o WhatsApp directo del asesor
Sin filtro de búsqueda funcional
Muchas inmobiliarias tienen diez o más proyectos activos. Si el usuario no puede filtrar por distrito, precio o número de dormitorios, termina haciendo scroll infinito hasta rendirse. Un filtro básico, bien implementado, reduce la fricción y lleva al usuario al proyecto correcto en segundos.
No necesitas nada sofisticado. Con filtros de precio, zona (norte, sur, este, centro) y tipología (flat, dúplex, loft) ya se mejora bastante la experiencia. Si tu sitio está en WordPress, hay plugins que lo resuelven sin programación custom.
Formularios que piden demasiado
Un formulario con doce campos es un obstáculo, no una herramienta. Nombre, teléfono y el proyecto de interés es suficiente para que un asesor haga el primer contacto. Pedir DNI, ocupación y presupuesto exacto antes de la primera llamada hace que la gente abandone sin llenar nada.
Además, muchos formularios no tienen mensaje de confirmación. El usuario no sabe si su solicitud llegó o se perdió. Un simple «¡Recibimos tu consulta! Te contactamos en menos de 24 horas» cambia la percepción por completo.
Versión móvil descuidada
La mayoría de búsquedas inmobiliarias arrancan desde el celular. Si el sitio en mobile muestra texto cortado, botones que no funcionan o galerías que no cargan, pierdes a ese usuario antes de que llegue a la ficha del proyecto.
Revisa tu sitio desde un Android económico con conexión de 4G normal, no desde el último iPhone con fibra óptica. Si el mapa demora cinco segundos o las fotos se ven borrosas, tienes un problema real. Puedes usar freelo.pe para solicitar una revisión técnica de tu sitio si no sabes por dónde empezar.
No hay prueba social visible
El comprador de vivienda tiene miedo al fraude. Lima ha tenido casos mediáticos de proyectos paralizados y empresas que desaparecieron. Por eso, la prueba social pesa mucho: testimonios de compradores anteriores, número de proyectos entregados, años en el mercado, certificaciones de entidades como el Fondo MiVivienda.
No es necesario un apartado gigante. Con tres o cuatro testimonios reales con nombre, foto y proyecto comprado ya generas más confianza que diez párrafos de «somos líderes del sector».
Velocidad de carga deficiente
Las webs inmobiliarias suelen tener muchas imágenes, galerías y a veces videos embebidos. Sin optimización, el tiempo de carga se dispara. Google penaliza los sitios lentos en su ranking, y el usuario promedio abandona si la página tarda más de tres segundos en cargar.
Comprimir imágenes antes de subirlas, usar lazy loading para las galerías y elegir un hosting con buena velocidad en Perú son pasos básicos. Si tienes videos, súbelos a YouTube y empotra el reproductor, no los alojes directamente en tu servidor.
Call to action poco claro
Entras a la página de un proyecto y no sabes qué hacer: hay un teléfono al pie, un formulario al costado y un chat flotante que tapa parte del contenido. Demasiadas opciones terminan siendo ninguna.
Define una acción principal por proyecto: «Agenda una visita», «Descarga el brochure» o «Habla con un asesor por WhatsApp». Que ese botón esté visible sin hacer scroll y que el color contraste con el resto de la página.
Falta de contenido que genere confianza antes de la visita
El proceso de compra de una vivienda en Perú puede durar meses. El comprador investiga, compara, vuelve al mismo sitio varias veces antes de tomar una decisión. Si tu web solo tiene fichas de proyectos y nada más, no hay razón para volver.
Un blog con artículos sobre el proceso de compra, financiamiento con crédito MiVivienda, diferencias entre flat y dúplex, o guías por zona (Ate, Chorrillos, Los Olivos) da razones para que el usuario regrese y también mejora el posicionamiento en Google. No necesitas publicar cada semana: cuatro o cinco artículos bien escritos al año ya marcan diferencia.
Sin comparativa entre proyectos
Muchas inmobiliarias tienen varios proyectos activos simultáneamente. El comprador que evalúa dos opciones de la misma empresa tiene que ir de una ficha a otra, abrir pestañas y comparar mentalmente. Una tabla comparativa entre proyectos, con las variables clave (precio por m², zona, fecha de entrega, tipologías), facilita la decisión y mantiene al usuario dentro de tu sitio.
Esto es especialmente útil cuando tienes proyectos en rangos de precio diferentes o en distintas etapas de construcción. El comprador que quiere departamento listo para entregar puede descartarte si no sabe rápido cuál de tus proyectos ya está disponible.
Preguntas frecuentes
¿Qué información mínima debe tener la ficha de un proyecto inmobiliario en la web?
Como mínimo: nombre del proyecto, ubicación con mapa, tipologías disponibles (número de dormitorios, metros cuadrados), rango de precios, estado de avance (en planos, en construcción, listo para entregar) y un canal de contacto directo. Si el proyecto califica para crédito MiVivienda, mencionarlo aumenta el interés.
¿Por qué es importante tener filtros de búsqueda en una web inmobiliaria?
Porque los usuarios llegan con necesidades específicas: buscan un departamento de dos dormitorios en Surco por debajo de 200,000 dólares. Sin filtros, tienen que revisar proyecto por proyecto. Los filtros reducen el tiempo para encontrar lo que buscan y disminuyen la tasa de abandono.
¿Cuántos campos debe tener el formulario de contacto de una inmobiliaria?
Tres o cuatro como máximo: nombre, teléfono, correo y el proyecto de interés. Formularios más largos aumentan el abandono. El asesor puede recopilar el resto de la información en la llamada o visita.
¿Cómo afecta la velocidad de carga al rendimiento de una web inmobiliaria?
Directamente. Google posiciona peor a los sitios lentos, y muchos usuarios abandonan si la página tarda más de tres segundos. Las webs con galerías grandes son especialmente vulnerables: comprimir imágenes y usar lazy loading suele resolver el problema sin grandes inversiones.
¿Qué tipo de prueba social genera más confianza en compradores de vivienda?
Los testimonios de compradores reales con nombre, foto y proyecto son los más efectivos. También suma mostrar el número de proyectos entregados, años operando en el mercado y cualquier certificación o reconocimiento del sector. Evita los testimonios genéricos sin nombre ni foto.





